El gran problema de discriminación a causa de las mascarillas

El total uso de estas en nuestro día a día ha hecho que personas con discapacidad auditiva sufran, de primera mano, las consecuencias.

Las personas sordas, no solo tienen la capacidad de leer los labios, sino que, además, dominan la lengua de signos. Podemos decir que, para aquellas personas que dominan tanto la lengua oral como la lengua de signos su capacidad de interacción social es el doble, pueden elegir la lengua en la que se comunican y acceder a más gente. Pero claro, la sociedad al completo no sabe lengua de signos. Y, para colmo, ahora a estas personas se le niega el acceso a la lectura de labios debido al uso obligatorio de las mascarillas.

Cristian, nos confiesa que salir a la calle ahora, le da miedo:

“Cuando voy a comprar le pido al que me atiende que se quite la mascarilla para poder leerle los labios y se niega a hacerlo, a pesar de que yo no me quite la mía”.

En la actualidad y debido a la grave situación sanitaria, muchas citas médicas han pasado a ser vía telefónica. “No entienden que no puedo hacer mi consulta así, que no les escucho. Cuando les he pedido que en vez de llamarme me escriban la información, nadie lo ha hecho”; nos cuenta Mariano. Una persona totalmente independiente que a causa de ello tiene que depender de los demás. Algo tan necesario y normal como una cita médica, para él ha sido toda una odisea.

Cristian cuenta como con la llegada de la pandemia mundial ha tenido que renunciar a su puesto de trabajo: “Trabajaba en el aeropuerto y, a pesar de manejar diversos idiomas, los turistas que llegaban no se quitaban la mascarilla. No podía leer sus labios y por ello no sabía cómo ayudarles. Fueron meses muy duros en los que sufrí mucho estrés”.

Estos niveles de discriminación, impotencia, rechazo y estrés absoluto no los debe pasar nadie. El mundo ya nos presenta demasiados problemas como para complicarnos la vida más entre nosotros. Hagámoslo fácil, hagámoslo llevadero, apostemos por la inclusión.

Por ello, Cristian ha comenzado una iniciativa en la que fabrica mascarillas con visibilidad en los labios, totalmente homologadas. “Es un duro trabajo, los materiales son mil veces más caros y la gente no está dispuesta a pagar por una mayor inclusión”. Cristian nos anima a pasarnos por su Instagram: @criiisss35 y apostar por la solidaridad, la inclusión y la visibilidad interesándonos por este tipo de mascarillas.

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